Uno puede pensar que el fraude científico consiste únicamente en publicar resultados que son mentira (inventar o falsificar) de forma premeditada. Pero también pueden considerarse fraude acciones más cotidianas, incluso moralmente aceptadas. A veces se puede cometer fraude creyendo que se está siendo honesto ya que el umbral de lo aceptable y lo no aceptable es bastante subjetivo. El fraude más común es el de alterar los resultados para facilitar su publicación. Habrá científicos que vean normal y lógico quitar algún dato del conjunto porque añade "ruido" y otros que directamente solo enseñen los experimentos con resultados afines a su hipótesis y escondan en un cajón los resultados negativos que no la apoyan. Al final, si hay un exceso de limpieza de datos en nuestros trabajos lo único que conseguiremos es que los resultados no reflejen la realidad y sean poco reproducibles por otras manos, lo cual puede restar credibilidad. Otros tipos de fraudes científicos son el...