Los científicos llevan a cabo sus proyectos de investigaciones gracias a la financiación que reciben. Esta financiación puede ser pública (de nuestros impuestos) o privada, y en ambos casos se consigue gracias al interés que suscita la propuesta de proyecto, principalmente por su innovación tecnológica, porque supone una mejora del conocimiento y por su potencial aplicabilidad. Al final lo ideal es que la sociedad se beneficie de los resultados de la ciencia que se sustenta. Esta relación entre Ciencia, Tecnología y Sociedad se conoce como sistema CTS, y en mayor o menor medida está contemplado en los planes estratégicos de desarrollo de un país, comunidad autónoma, provincia, incluso de una empresa (los agentes financiadores). El sistema CTS no solo persigue un beneficio directo de los resultados en la sociedad (mejora de la calidad de vida) sino también indirecto (generación de empleo, mejora de infraestructuras, mejora de la competitividad, mejora de la productividad, me...