El
artículo científico es una de las vías de comunicación más formales que los
científicos emplean para comunicar conocimientos nuevos. Se publica en revistas
científicas muy especializadas y no se considera un artículo de divulgación,
sino que se suele escribir para otros científicos o estudiantes de ciencias.
Está organizado de una manera muy concreta (IMRAD= introduction,
methods, results and discussion) y se escribe en un lenguaje apropiado,
riguroso pero sencillo. Los científicos deben expresarse con claridad, pero
también tener buena capacidad de síntesis (suele haber límite de palabras).
El
origen del artículo científico nace en 1665, con la creación de las dos
primeras resvista científicas: Journal des Sçavans en Francia y Philosophical Transactions of the Royal Society of London en
Inglaterra. Antes de eso, desde el descubrimiento del papel en el año 105
d.c, los científicos dejaban constancia de sus hallazgos en pergaminos o libros,
pero no existía un consenso en el formato y el acceso a esos conocimientos
generados era muy limitado. Hoy en día se publican más de 70000 revistas cuyos
artículos tienen una estructura similar (IMRAD) y cuyo acceso, gracias a
internet, es global.
La
organización IMRAD de hoy en día es fruto de una evolución, al principio los
artículos eran más descriptivos, pero actualmente se busca la practicidad, que
quien lea el artículo pueda aprender además de entender el mensaje. Por ello siempre se siguen las mismas pautas:
- Introducción:
se introduce el tema del artículo y se plantea la hipótesis.
- Métodos:
como se ha hecho el estudio, con qué medios y materiales, con qué sujetos.
- Resultados:
se describen los resultados de nuestras observaciones o experimentos.
- Discusión:
se discuten los resultados, se sacan conclusiones, se valora su
importancia y si son comparables a lo que otros autores han
descrito.
Algo
muy criticado hoy en día es que los autores científicos deban pagar para
publicar sus artículos a revistas que también cobran a los lectores para leer
esos artículos. Si se quiere publicar en revistas de acceso libre el cobro a
los autores es mayor. Los autores de los artículos (los científicos) dedican
años de investigación, gastan dinero (de nuestros impuestos o privado) en
material, mantenimiento de infraestructuras y sueldos, para poder generar los
contenidos de esas revistas. Las revistas justifican esos cobros con el hecho
de que son quienes editan y difunden el trabajo de los científicos pero es
curioso que quien revisa si un artículo es publicable o no, mediante la
revisión por pares (peer review), sean otros científicos voluntarios que
hacen el trabajo gratis porque en las revistas no tienen en plantilla a
revisores especializados de todos los temas, por ello deben recurrir a la comunidad
científica en busca de buenos revisores que puedan ser críticos de una forma
desinteresada.
La
revisión por pares o peer review es clave para garantizar la
calidad de las publicaciones. Un autor puede estar dispuesto a pagar a una
revisita para que publiquen su trabajo, pero la revista no va a hacerlo sin una
revisión previa que garantice su calidad. Las revistas de alto impacto nunca
ponen en juego su prestigio por dinero. El primero en leer el artículo es el
editor que valora la novedad, formato y si se adecua al contenido de su
revista. El editor puede rechazar, sugerir cambios o directamente pasarlo a la
revisión por pares. Para ello, el editor envía copias del artículo a varios
científicos que considera expertos en el tema del artículo. Los revisores deben evaluar la originalidad, la rigurosidad de los
resultados, si el artículo responde correctamente a la hipótesis planteada, si
los resultados están correctamente interpretados, etc. Finalmente dan su
veredicto al editor, exponen si el artículo debe ser rechazado o publicado y
además pueden sugerir que el autor realice cambios para mejorar el mensaje
final. Este control de calidad puede alargarse más de varios meses hasta que
finalmente el artículo se publica.

Buen resumen del tema, y una bonita figura. El peer review tiene muchos problemas potenciales, pero no hay alternativa mejor, al menos por ahora.
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